sábado, noviembre 08, 2008

THE BAND - MUSIC FROM BIG PINK (1968)
A cuarenta años del renacimiento de las raíces musicales norteamericanas
Son pocas las bandas que consiguen asimilar sus influencias musicales, procesarlas, amalgamarlas, dotarlas con su personalidad y producir un estilo propio, que nunca antes se ha escuchado, pero, que al mismo tiempo uno puede reconocer de dónde viene, sus orígenes. Una de esas bandas privilegiadas fue The Band.

A mediados de 1968, en plena época de los hippies, las experimentaciones lisérgicas y la Guerra de Vietnam, ve la luz “Music From Brig Pink”, su enigmática ópera prima, muy bien recibida por la crítica y más tarde por el público. La música sicodélica y las influencias del rock de la primera invasión Británica, fueron tomados por sorpresa ante este sonido nunca antes escuchado, amén de una mezcla sólida de blues, gospel, soul, R&B, country-folk y rock n’ roll, en la que cinco seres individuales confabulaban para crear un sonido colectivo y de buena base, no simples mezclas, sino un híbrido fuerte y contundente.

Son once canciones en las que se reparten las autorías Robbie Robertson (guitarra) y Richard Manuel (piano y voz), con algunas colaboraciones de Rick Danko (bajo y voz) y Bob Dylan (coautor de dos canciones y autor de una). El clásico “The Weight” cantado por Levon Helm (batería y voz) es un ejemplo del buen trabajo en conjunto, tanto en el juego de voces como en la coordinación de los instrumentos. Muchas de las canciones exhiben con premeditación arreglos caóticos y desaliñados, para darle la impronta rural y campesina que buscaban, pero, se muestran muy compactas y completas, y se debe en gran parte al buen trabajo de Garth Hudson (teclados y vientos) cuyo sonido envolvente servía como adhesivo para unir los diferentes retazos sonoros de distintas influencias que se sucedían en el estudio.
La voz herida y sufriente de Manuel es otro punto a favor. Sin ella “Tears of Rage” no sería desgarradora, “Lonesome Suzie”, suplicante; y gracias a su falsete y al apoyo en los coros de Helm y Danko, “I Shall Be Reased” no hubiera llegado a niveles celestiales. Las fuerzas subversivas de “Chest Fever” y “This Wheel’s On Fire” dan el equilibrio a un álbum que desde su concepción fue en contracorriente a su época. Un álbum que tiene la capacidad de influir o subvertir las distintas formas de expresarse de aquel que le presta atención. Eric Clapton y George Harrison fueron dos de sus víctimas más conocidas. A cuarenta años de su lanzamiento, “Music From Big Pink” conserva su espíritu rebelde y rural, y sobre todo, en esta actual década dónde la mayor parte de la música se basa en reciclajes formulistas y efímeros éxitos de baja fidelidad, sigue siendo más contracorriente que nunca.
LUIS MADUEÑO

The Weight

1 comentario:

Groucho dijo...

Realmente increible este album.
La banda siempre será la banda.