LONEY, DEAR
Loney, Noir
SUBPOP (2007)
Amparado en el seudónimo de Loney, Dear, el cantautor sueco Emil Svanangen , sabe sacarle provecho a sus guitarras, piano y voces de fondo, con arreglos delicados y sobrios. Aquí todo ha sido ejecutado y grabado por él mismo en su apartamento, impregnándole una atmósfera intimista y confesional. Disco por momentos emotivo (I Am John), melancólico (Sinister In A State Of Hope) y refrescante (And I Won't Cause Anything at All). Emil ensambla muy bien sus canciones. Pareciera que recibió clases del mismísimo Brian Wilson o de los hermanos Gibbs. Pocos artistas suecos como él logran controlarse sin llegar a ser melifluos, y eso se agradece.
Paul Eduardo R.
viernes, julio 27, 2007
miércoles, julio 18, 2007
SUBPOP (2007)
Todo lo asequiblemente pop que pudieron ser en The Great Destroyer (2005) quedó casi de lado. Estos hijos de Minessota, cuyo estilo musical ellos mismos han etiquetado como “slowcore” (música experimental de tiempos lentos y arreglos mínimos e interrumpidos), a pesar de tener nuevamente detrás de las consolas a Dave Fridmann (The Flaming Lips, Weezer, Sleater-Kinney, etc), optaron por volver a sus temas empíricos, sin descartar por completo los detalles atractivos y sugerentes, la impronta del productor. Entonces, Drums and Guns, máxime, resulta ser una constante lucha o perfecta convivencia entre las canciones sinuosas y las melódicamente atractivas, ambas cargadas de loop vocales, sonidos interrumpidos o rayados, y percusiones artificiales.
Los tópicos expuestos no sólo están relacionados con la vida rutinaria y las alusiones directas o asolapadas a asuntos religiosos -el guitarrista y cantante Sparkhawk y su esposa Parker, baterista, son mormones- como la invocación al Espíritu Santo en Take Your Time. También reflexionan sobre la muerte y el asesinato, de una manera profunda y por momentos escatológica. Pretty People, el preludio, profetiza con tono sombrío estas líneas: “Todos los soldados van a morir, y todos los bebés, todos ellos van a morir. Tod
os los poetas, todos los mentirosos, y todos ustedes personas hermosas, todos ustedes van a morir”. El colofón mantiene la sintonía en Murderer y Violent Past, esta última impregnada de pianos de templo (igual que en la calmada Breaker), insinuando en el plano musical las creencias devotas de la banda.Parker y Sparkhawk saben como hipnotizarnos, y aletargarnos por lapsos, con su enigmática unión de voces en cortes como Always Fade, la melancólica Sandinista, o la fugaz Your Poison. Sabiendo de las poquísimas banderas pop izadas, es fácil dar con la más alta: Hatchet y su deliciosa base rítmica. Adóralos, desprécialos o ponte escéptico. Imposible ser indiferente.
domingo, julio 08, 2007
Este trío de San Francisco compuesto por John Dietrich (guitarras), Greg Saunier (batería) y Satomi Matsuzaki (voz, bajo), ha sabido sacarle provecho a sus giras con Radiohead, The Flaming Lips y Wilco, quienes sirvieron de inspiración y escuela para un álbum que se puede calificar contundentemente como una reinvención magistral. En este su octavo trabajo, buscan un mayor público, pero con la misma delicadeza y cuidado que tuvieron por ejemplo los Sonic Youth cuando decidieron hacer más asequible su sonido sin renunciar a sus cánones. Aquí continúan siendo experimentales, con canciones repletas de sonidos de baja definición, pero menos bizarras y más cercanas al formato clásico de los versos y estribillos, haciendo lo que se les antoje, mezclando en ocasiones improvisación con cohesión.
al de un cambio artístico por momentos dramático y esperanzador. Believe E.S.P. tiene una percusión deliciosa, sincronizada con un riff rítmico y susurros sexys, la japonesa sabe cómo levantar la libido con su voz de niña-mujer. The Galaxist es un punto alto, con sus constantes arpegios folky mezclados con chispas de acordes roqueros sobresalientemente armonizados con la voz. En Kidz Are So Small vuelven a hacer de las suyas como en los viejos tiempos, con patrones rítmicos inconexos y pinceladas yuxtapuestas repletas de sonidos caseros. Aunque lo mejor, definitivamente lo dejaron para el final, Look Away rebosa de casi doce minutos de improvisaciones, experimentaciones en lo-fi y cambios sonoros asintóticos con algún patrón definido de movimientos brownianos. Da la impresión de un jamming casero con las luces apagadas, cada músico pinta instintivamente con su paleta sonora sin fijarse en el otro. Así de alucinante, así de genial. Una de las más gratas sorpresas en lo que va del año.lunes, julio 02, 2007
BARR Summary
5RC (2007)
El multifacético Brendan Fowler se ampara en Barr para, sin tapujos ni reservas, arrojarnos su excelente propuesta de “rock pop hablado”. Su voz se superpone coordinadamente (sin necesidad de rapear) sobre simples y certeras bases de piano, batería y bajo, con magistral sincronización del tempo, la narrativa y la melodía. Como si fuera un viejo amigo con quien estás tomando un cafecito, con absoluta honestidad y confianza, nos cuenta sus experiencias, preocupaciones, sus conceptos y por ahí suelta algunos consejos. Son monólogos que encantan, convencen y crean diálogo con el oyente. Nada del Summary es desechable o de relleno. Cómanselo todo.
Henry Flores
lunes, junio 25, 2007
Memory Almost Full
hearmusic (2007)
Ni siquiera un penoso proceso de divorcio es suficiente para arrancarle a Macca su optimismo musical, y el amor por los días festivos y soleados. Así lo demuestra inaugurando este disco con Dance Tonight y sus omnipresentes acordes de mandolina, una canción festiva, inofensiva y sin pretensiones líricas; nos invita a pasarla bien. Esto es sólo para ir calentando el ambiente. Lo mejor y memorable viene a partir del segundo track. Ever Present Past es una impecable pieza de pop rock, aquí el genio de Liverpool se retroalimenta del Britpop moderno (que él influenció), para insuflarnos esta adhesiva melodía con sus dosificados vaivenes de guitarras. La reflexión cae por su propio peso:“Tengo demasiado en mi mente, pienso en todas las cosas por descubrir, espero que haya algo que encontrar, buscando el tiempo que se ha ido tan rápido, el tiempo que pensé que duraría, mi pasado siempre presente”.
Su juego de voces sigue siendo una de sus armas más efectivas. Los “turu rú” iniciales de See Your Sunshine te hacen sentir enamorado. Las voces gruesas de Mr Bellamy fusionadas con un coqueto loop de piano, y los coros gospel esposados al bajo melódico de Gr
atitude, no sólo ornamentan, también maquillan y quitan arrugas. El intro clásico con violines de Only Mama Knows, es un caballo de troya para una posterior descarga roquera, trayéndonos a la memoria el Back To The Egg (1979) de los Wings. La semiacústica Vintage Clothes inicia una suite de cinco canciones (tal como lo hiciera en el Abbey Road) unidas por una temática revisionista y nostálgica. Aquí se evocan a los Beatles, la infancia en Liverpool, entre la escuela (Feet In The Clouds) y las paradas de autobuses para ir al cine o visitar a los amigos (That Was Me). También hay lugar para el surrealismo aprendido (The House of Wax) y la contemplación de su deceso en The End Of The End, su wishlist post mortem. No viene al caso decidir si Memory es mejor o no que otros discos de Paul, según él, este álbum habla de todo, y al mismo tiempo mantiene el entusiasmo y el optimismo. Suficiente para nosotros.martes, junio 19, 2007
OF MONTREAL
Hissing Fauna: Are You The Destroyer?
POLYVINYL (2007)
Esta banda proveniente del colectivo Elephant 6 en Athens, Georgia, nos vuelve a atrapar con su pop simple de toques sicodélicos y contagiosos estribillos bien armonizados, manteniendo la armazón electrónica que viene aplicando desde su exitoso Satanic Panic in the Attic (2004). Su líder y compositor Kevin Barnes grabó solo casi todo el disco, dándole un toque muy personal reflejado en las letras autobiográficas que abarcan tópicos como el suicidio, la depresión y el asilamiento. En varias canciones, sus derroteros lo marca un bajo protagonista que crea contorneadas líneas melódicas como en la refrescante Gronlandic Edit. Lo mejorcito de Athens en estos momentos.
martes, junio 12, 2007
Franjas de simpleza, delirio y rock
El 2006 fue un año sabático para The White Stripes, más no así para el hiperactivo Jack, quien se dedicó en cuerpo y alma a su nueva banda The Raconteurs - formada con su amigo Brendan Benson-, cuyo debut Broken Boy Soldiers ha recibido buenas críticas. En noviembre apareció Aluminum, una especie de disco tributo que entrega algunas canciones de los Stripes a través de arreglos orquestales. Para este año se espera una nueva placa del dúo (titulada Icky Thump, con fecha de salida para este 19 de junio), según lo anunciado por su guitarrista.

A estas alturas es indiscutible negar el lugar de privilegio que ocupan estos “hermanos” en el mundo de la música. Mientras se hacían conocidos, fueron considerados como uno de los abanderados del “nuevo rock”, poco años después, se han quitado todo tipo de etiquetas gracias a la riqueza de sus composiciones y a los diversos estilos que abarcan. A ellos no sólo le debemos el revival del rock de garage, sino también el blues del nuevo milenio y una cátedra de lo que es el rock en su más básica y genuina expresión. Han demostrado, por enésima vez, que la guitarra es la esencia misma del rock n’ roll, y la combinación de talento, habilidad, energía y actitud son garantías no sólo de buenas canciones, sino de la influencia y vigencia de este género.
sábado, junio 02, 2007
En abril de 2003 los Stripes sacan del zoológico Elephant, llegó al número uno en UK, al puesto seis en USA y se adueñó de las listas top ten en varios países, poniéndolos en la mira de todo el mundo. Obtuvieron varios reconocimientos como los Grammys o los MTV Awards y la a
dmiración de los más importantes críticos. Seven Nation Army, el primer single, fue un éxito inmediato, este potente blues del nuevo siglo tiene un riff simple pero epidémico, ejecutado con una guitarra cuya afinación especial simula el sonido de un bajo (empleada también en la cadenciosa The Hardest Button To Button) , una percusión cavernícola y un estallido de distorsiones en los estribillos que harían saltar incluso a los tullidos. Se ha convertido en su tema más popular y del que más versiones se han hecho, hasta la selección nacional italiana de fútbol la adoptó como himno cuando ganó el campeonato mundial. Todo el disco está saturado de buenos cortes como las aceleradas punk en Girl You Have No Faith In Medicine y The Air Near My Fingers, el blues rock exquisito de Ball and Biscuit, los riffs a más de cien por hora de Black Math, el excelente cover de I Just Don’t Know What To Do With Myself (original de Bacharach-David), los coros omnipresentes en There’s No Home For You Here o la voz sensual de Meg en In The Cold, Cold Night. Con este paquidermo Jack adquiere indiscutiblemente una buena reputación como guitarrista y compositor, muchas de sus letras son ingeniosas, introspectivas, algunas evocadoras de la niñez y otras irónicas.Mientras hacían giras y componían nuevo material, esta parejita incansable se daba tiempo para pequeñas actuaciones en películas como Coffee and Cigarrettes y Cold Mountain. Además Jack produjo el bien recibido Van Lear Rose (2004) de la artista country Loretta Lynn. Y como si no fuera suficiente, deciden sacar su primer DVD oficial, el grumoso Under Blackpool Lights (2004), filmado íntegramente en 16 mm, incluye veintiséis tracks en directo, seleccionados de dos actuaciones en el The Empress Ballroom en Blackpool, Inglaterra. En mayo del 2005 hacen su primer tour por Sudamérica. Colombia, Chile, Argentina y Brasil fueron testigos del poder blanco y rojo, y los primeros en escuchar anticipos de su nuevo álbum. Brasil también fue testigo de la boda, sobre una canoa, de Jack con la modelo Karen Elson en la riveras del Amazonas, en Manaos.
Empezando Junio, Get Behind Satan llega a las discotiendas, llegando al puesto tres simultáneamente en Inglaterra y Norteamérica. Blue Orchid es el primer puñetazo, con su riff cortante y repetitivo, y un falsete amateur que atrapan desde el primer play. Muchos críticos especializados se quitaron el sombrero y se entusiasmaron como niños frente
a este nuevo trabajo, hubo uno que hasta calificó a Jack como “el último gran héroe del rock norteamericano”. Más allá de que coincidamos o no con el entusiasmo anglosajón, no podemos negar que este disco presenta una bien calculada y significativa evolución en el sonido Stripe, materializado en algunas canciones con tendencia barroca llenas de pianos (My Doorbell, Denial Twist), marimbas o triángulos, sin dejar de lado el blues, el rock y el folk. En cuanto a guitarras, hay menos solos, privilegiando los acordes rítmicos, a fin de lograr densas y animadas texturas (Blue Orchid, Instinct Blues) que se contrapongan a los momentos más oscuros (The Nurse, Forever For Her) y calmados(White Moon, I’m Lonely). Como todo lo que tocan estos chicos se vuelve oro, los premios y reconocimientos no se hicieron esperar. Y para cerrar con broche de oro, a finales de ese año editaron el EP Walking With The Ghost, que incluye el tema del mismo nombre y cuatros tracks en vivo. domingo, mayo 27, 2007
Franjas de simpleza, delirio y rock
Iniciando el milenio, los problemas matrimoniales de la pareja llegaron a su punto más álgido, al parecer el inquieto Sr. White solía olvidarse muy a menudo de la monogamia. El divorcio se hizo inminente, poniéndole punto final a la relación amorosa, más no así a la existencia del grupo. Ambos deciden dejar de lado sus problemas interpersonales en favor de sus prometedoras carreras como músicos. En medio de la crisis editan su segundo larga duración
De Stijl, título tomado del movimiento artístico holandés del mismo nombre surgido en 1917, y que ha inspirado la concepción artística de la banda con sus teorías que proponen la reducción de la abstracción y la universalidad a las esencias de la forma (líneas verticales y horizontales) y el color (blanco, negro y los colores primarios). Esta placa muestra una evolución destacada, es mucho más rica en arreglos y estilos; aparte de las cuerdas y los parches se introducen sonidos de armónica, violín, piano o tambourine. Abundan las distorsiones rockeras y bluseras, también ejercicios de country, folk, y algunos estribillos pop. Destacan la acústica I’m Bound to Pack It Up, los riffs adictivos de Why Can't You Be Nicer to Me? y Hello Operator, el blues lento de Little Bird, el acelerado de Death Letter (original de Son House), y la cautivante Truth Doesn't Make a Noise. Con todo lo hecho aquí, la mesa estaba servida para su próximo banquete, esta vez a nivel internacional. White Blood Cells (2001) marcaría el inicio de su consagración en el orbe, teniendo como caballito de batalla
a la folclórica Hotel Yorba, pero la que prendería la mecha mayor sería su segundo single Fell in Love With A Girl (2002), cuyos escasos ciento diez segundos más un video alucinante -con personajes inspirados en las piezas de lego, realizado por Michael Gondry- los hicieron muy populares en el Reino Unido y los Estados Unidos, ganando incluso algunos premios importantes. Los sucesivos sencillos Dead Leaves and The Dirty Ground y We're Going To Be Friends continuaron destacando el buen impacto sonoro y comercial del álbum, que sobrepasó largamente el oro y estuvo a punto de alcanzar el platino al vender cerca de un millón de unidades. Siendo considerados por muchos como la gran sorpresa del 2002, aparecían en diversas publicaciones, eran invitados a muchos programas de televisión y giraban en ambos lados del continente. Además la importante V2 Records junto a Third Man Records (propiedad de Jack) acuerdan reeditar el disco juntos a sus dos primeros álbumes con algunos temas extras, en vinilo y CD, poniéndolos a disposición del mundo, listos para ser redescubiertos y apreciados. ...(continuará)
viernes, mayo 18, 2007
Hace una década una pareja de esposos, hoy “hermanos”, decidió armar una banda con todo lo que tenían a disposición y que creían suficiente: ellos mismos. En los últimos seis años han visto el pulgar hacia arriba (casi unánime) de la crítica y el público, con una discografía que rescata al rock más simple, mezclado con añejos y sabrosos ritmos como el blues o el folk. Ella a la batería, él a la voz y a la guitarra; ella a los coros, él a la voz y al piano; ella la musa, él, compositor y arreglista. Siempre tres elementos. Siempre tres palabras: The White Stripes.
ORIGEN MATRIMONIAL, DEBUT FRATERNAL
En 1996, John Anthony Gillis y Megan Martha White, ambos de Detroit, se casan a los pocos meses de haberse conocido. Ella era mesera de un bar y él tenía un pequeño negocio de alfombras, aparte de ser baterista en algunas bandas locales. Un año después, John adopta el apellido de su esposa llamándose Jack White, se cuelga la guitarra y junto a la novata batera Meg forman The White Stripes, haciéndole creer a todo el mundo que son hermanos menores criados en un barrio mexicano. Al poco tiempo de actuar en distintos locales y bares, llaman la atención del circuito indie local, por su rock de garage simple y de pocos elementos, esquelético instrumentalmente (sólo batería y guitarra) pero fibroso en melodías y decibeles. Italy Records les edita sus primeros simples Let’s Shake Hands y Lafayette Blues (1998), despertando el interés de la independiente Sympathy For The Record Industry que les graba The Big Three Killed My Baby, una amalgama de blues, punk y rock, demostrando ya estar listos para su primer álbum.
The White Stripes, su epónimo debut, es lanzado en junio de 1999 y dedicado al bluesman Son House, uno de los máximos héroes de Jack. Tuvo una tibia acogida pero causó gratísima impresión por el contundente sonido emanado de tan sólo dos instrumentos. El disco en sí es pura ebullición con sus diecisiete canciones en menos de cuarenta y cinco minutos, diecisiete mazazos que revisan la esencia del más puro rock y sus raíces, incluso se despachan a su antojo con convincentes versiones del One More Cup Of Coffee de Dylan y el Stop Breaking Down de Robert Johnson.





