lunes, marzo 05, 2007
“Surf o no Surf”, he ahí las bandas
La música surf nació en las costas de California (Estados Unidos) a mediados del siglo pasado, siendo ejecutado y adoptado inicialmente por los jóvenes de la subcultura surf incluyendo a los de Hawai. Fue muy popular en los cincuentas y sesentas y de enorme influencia para el rock n’ roll por la manera como se tocaba la guitarra eléctrica: sin ningún tipo de distorsión, con un distintivo uso del trémolo, la prolongación de las notas al puntear las cuerdas arriba y abajo, y un sonido decididamente reverberado. A continuación nos aproximaremos al universo de este género mencionando a algunos de sus cultores, los más representativos y/o exitosos.
Dick
Dale. Es considerado como el pionero y padre del surf rock. Desarrolló un sonido de guitarra reverberada que evocaba las olas y una técnica con el trémolo basada en los instrumentos de cuerda del Oriente Medio. Su sencillo Let’s Go Trippin (1961) fue el detonante para la popularización de este género. Luego vendrían éxitos como Surfer’s Choice (1962) y King Of The Surf Guitar (1963). Se retira en los setentas y reaparece en 1986 con una nominación al Grammy, además, el uso de su tema Misirlou en la película Pulp Fiction de Tarantino le hace ganar una nueva audiencia.
urfaris. Banda surf instrumental formada en Glendora, California, en 1962. Al año siguiente se metieron en los charts con los sencillos Surfer Joe y Wipe Out, ésta última es la canción instrumental más recordada de aquel periodo por su potente solo de batería, cortesía de Ron Wilson, y por su introducción, que consta del sonido de una tabla de surfear que se rompe y una risa maniática. Tuvieron más hits como Point Panic hasta separarse en 1966.
ean. Conformado por William Jan Berry y Dean Torrence. En sus inicios, fines de los cincuentas, fueron un dúo vocal de rock n’ roll, posteriormente se decantaron hacia la música surf, la cual le dio más fama y fortuna. Berry era el coautor, arreglista y productor, para consolidar su etapa surf se asocia con Brian Wilson y producen una docena de hits para Jan & Dean como el número uno Surf City (1963). Su pico comercial estuvo entre 1963 y 1966, además lograron meter unas veintiséis canciones en los charts durante ocho años.
e Beach Boys. Los más trascendentes de la música surf y uno de los más influyentes en la historia del rock. Se formaron en 1960 bajo la dirección creativa de Brian Wilson y con una marcada influencia de los grupos vocales de los cincuentas, de las armonías de los Four Freshmen y del rock n’ roll de Chuck Berry. En sus primeros años ganaron popularidad a nivel mundial como los portavoces de la subcultura surf, sus canciones hablaban del surfing, las chicas, la playa, los autos; pero el genio creativo de Brian expandió sus horizontes artísticos e innovadores, teniendo como logros máximos al temático Pet Sounds (1966) y al sencillo Good Vibrations (1966). The Ventures: Walk Don’t Run (1960) / Walk Don’t Run 64’ (1964)
miércoles, enero 31, 2007
EL PANTEÓN ROCKERO DEL SIDA
“Hay que contenernos, pues debemos pensar, que no vale la pena por un polvo mancar” (Obsay, Los Mojarras)
El SIDA es una infame pandemia que ya va cobrando la vida de más de 25 millones de personas, sin contar a los millones de infectados con el virus VIH, que es la que lo causa. El mundo del rock tampoco le es ajeno a este mal. He aquí algunas de sus penosas víctimas:

FREDDIE MERCURY (1946-1991). Cantante, compositor y pianista de la trascendente banda británica Queen. Durante veintiún años recorrió el mundo, coprodujo muchos discos y llenó estadios a diestra y siniestra. Era un showman fantástico y muy carismático, uno de los pocos en conseguir una simbiosis perfecta con su público. En la primavera de 1987 fue diagnosticado con SIDA, lo mantuvo oculto, negándolo a los medios, pero los rumores se acrecentaban a medida que los síntomas se hacían evidentes, como cuando apareció en la película “These Are The Days Of Our Lives” sumamente delgado, demacrado, tratando de ocultar con maquillaje las marcas físicas de su enfermedad. El 24 de noviembre de 1991, Freddie muere de neumonía bronquial debido al SIDA. Un día antes había hecho público su padecimiento, con la esperanza de que muchos se unieran alrededor del mundo en la lucha contra este terrible flagelo.

MIGUEL ABUELO (1946-1988). En 1967 formó Los Abuelos de la Nada, una de las bandas argentinas más exitosas de su país y Sudamérica, que pasaría por algunos recesos y una serie de cambios de integrantes (entre ellos Andrés Calamaro). Era bien sabida su fama de llevar una vida llena de aventuras sexuales y excesos. A fines de febrero de 1988, el grupo tuvo que suspender repentinamente un concierto debido a una alta fiebre que había sufrido Miguel. Estaba enfermo de SIDA y la enfermedad hacía estragos en su cuerpo. Luego de una penosa agonía fallece al mes siguiente. Sus últimos planes habían sido alertar sobre los peligros de su enfermedad y los modos de contagio, lástima que no tuvo tiempo.
lunes, diciembre 11, 2006
THE BEACH BOYS
PET SOUNDS
Capitol Records (1966)
En 1965 Brian Wilson se planteaba cómo darle rienda suelta a su nuevo “sonido espiritual blanco”, que florecía producto de sus experimentos en el estudio de grabación, que a estas alturas era su instrumento musical. La respuesta y el impulso que necesitaba le vinieron cuando escuchó el Rubber Soul de los Beatles. Para Brian, las canciones de Paul McCartney fueron siempre su mayor inspiración, al escucharlas sus instintos competitivos fueron despertados al máximo, tomó la idea de considerar al álbum de rock como un todo (ya no una colección de singles) y se comprometió a hacer una obra que fuera perfecta de principio a fin.
Cuando los demás Beach Boys iniciaron su gira por el Japón en Enero de 1966, Wilson aprovechó para quedarse a sus anchas en el estudio y explorar musicalmente su interior. Convocó a Tony Asher como su colaborador en las letras, seleccionó a sus músicos de sesión y comenzó a ensamblar y escribir canciones. No hay duda de que Brian se encontraba en la cúspide de su talento y creatividad, dirigiendo las mezclas en cada toma, buscando el balance perfecto. Trabajaba con cada músico por separado, les enseñaba sus partes y luego los hacía tocar en conjunto hasta llegar a la toma satisfactoria. Al regresar los otros integrantes, fueron al estudio a aprender sus partes vocales para recién grabarlas sobre la deliciosa y perfecta base instrumental que se había creado, dando como resultado un conglomerado de canciones celestiales que nos llevan al paraíso mismo.
El eje temático es el amor, sobre el cual giran los anhelos, los cuestionamientos, la fe y todo un sin fin de sentimientos que hervían dentro de su autor, que luchaban por salir y mostrarse. Los trece temas son únicos y especiales, cada uno una perfecta pieza pop, capaz de tener vida propia en si misma y en conjunto formar un ser portentoso e iluminado. La alegre Wouldn’t It be Nice Together apuesta por la esperanza y el amor consumado en el matrimonio. Las voces perfectas e innovadoras en You Still Believe In Me y God Only Knows nos dan la impresión de que los ángeles han bajado a cantar. La confesional I Just Wasn’t Made For These Times y la pérdida de la inocencia bellamente pintada en Caroline No son interpretadas como si el corazón cantara. Las instrumentales Let’s Go For A While y Pet Sounds muestran orgullosas sus exquisitos arreglos, una alta calidad compositiva y la maestría en su ejecución.

Cuando Pet Sounds vio la luz, muchos no lo comprendieron a cabalidad por ser diferente y lejano de la “fórmula surf” acostumbrada, sólo llegó al puesto diez en Norteamérica y tardó en llegar al oro. Este tibio recibimiento fue diametralmente opuesto a la recepción y el impacto que tuvo en el mundo musical. Productores, ingenieros, artistas y demás personas vinculadas al negocio de la música, quedaron asombrados placenteramente por su resonancia revolucionaria y muchos lo calificaron (aún hasta hoy) como el mejor álbum de la historia del rock. A pesar de los elogios y del puesto dos que ocupó en el Reino Unido, es evidente que estuvo más allá de su tiempo y que iba a cobrar una mayor importancia con el paso de los años (recién en el 2000 llegó al platino). Músicos influenciados de toda la orbe reconocen, respetan y aprecian este legado sinfónico, cuya génesis y gestación estuvo en las ideas, inquietudes, genialidades y conflictos emocionales de un jovencito que sin llegar a la adultez plena asumió una titánica responsabilidad y la cumplió con creces.
“En diciembre de 1965 escuché el Rubber Soul de los Beatles y fue definitivamente un cambio para mi. Inmediatamente comencé a componer y a trabajar en las canciones para el Pet Sounds. Canté la mayoría de las canciones porque necesitaba expresar directamente mis sentimientos. Experimenté con sonidos que harían que el oyente se sintiera enamorado.” Brian Wilson
“Nadie es educado musicalmente hasta que ha escuchado el Pet Sounds...es un clásico total, excelente en muchas maneras”.
“Sin Pet Sounds, Sgt. Pepper no habría existido… Pepper fue un intento por igualar al Pet Sounds” . George Martin
Henry Flores
*publicado previa edición en la revista DEMO (www.revistademo.tk)
miércoles, diciembre 06, 2006
COMETS ON FIREAvatar
Subpop (2006)
Considerados por los medios de su país como una de las treinta bandas de mejor actuación en vivo en estos momentos, este quinteto norteamericano es conciente que los términos sicodélico y progresivo que les han acuñado, no sólo tienen que ver con canciones épicas, oníricas y lisérgicas, sino además con la búsqueda de la expansión de la conciencia y la experimentación intensa, que conlleva a una libertad artística y personal. A partir de ese conocimiento buscan madurar como artistas y que su público madure con ellos, todos cada vez más expectante por cada nueva entrega discográfica. Un camino poco común a seguir para bandas de este nuevo milenio, tan acostumbradas a la fama efímera y el placer temporal con canciones que son remedos burdos de otras.
Muchos celebraron con entusiasmo su anterior trabajo Blue Cathedral (2004), una pequeña obra maestra de la sicodelia puesta al día para este nuevo milenio. En contraste a lo que muchos esperan, Avatar no es la continuación “predecible” de las estructuras grandilocuentes que te llevan al espacio infinito, aquí ¡oh sorpresa!, hay un reconfortante aterrizaje a la Tierra, con canciones más asequibles, ya sean con estrofas y estribillos o instrumentales, y líneas melódicas a medio tiempo hermosamente trabajadas (Lucy’s Memory), que se contraponen con el sonido de garage y los espasmos zepellinianos (Dogwood Rust) también presentes. Soup Smoke es un instrumental cuasi perfecto, más de ocho minutos de simpleza y virtuosismo de rock básico, sólo bastan las guitarras con las percusiones adecuadas y pequeños arreglos de teclados, para ser trasladados a una especie de danza antigua que por ratos se debate entre una marcha de guerra y una celebración carnavalesca. Y para los que extrañan los viajes ácidos se pueden dar más que satisfechos con The Swallows Eyes, con guitarras por momentos bastardas de Hendrix o de Procul Harum y de los Stooges, y adornos prestados del art noise.
Avatar en la religión Hindú significa la encarnación terrestre de su dios Vishnu. Título bastante adecuado para los Comets, que han dejado por unos momentos los viajes siderales para darnos un aventón y llevarnos a su mundo interior.
Henry Flores
*previa edición en la revista DEMO (www.revistademo.tk)
CSSCansei de Ser Sexi
Subpop(2006)
Los brasileños de CSS o Cansei de Ser Sexi (“Cansado de ser Sexy”) son la primera banda sudamericana en ser fichada por la SubPop -otrora abanderada del grunge-, convirtiéndose en una exótica adquisición, no sólo por su sangre latina y sus cinco féminas (una de origen asiático) más un tipo afortunado, sino además por su mezcla de rock, disco, techno y chispazos de art noise. Todo esto plagado de versos altamente explícitos, a veces repetitivos y huecos.
Algunos críticos ironizan al decir que CSS “miente” respecto a que están cansados de ser sexy porque la mayoría de sus letras demuestran lo contrario. Dicha aseveración no toma en cuenta el correcto significado de la palabra sexy, que está referida a la persona que tiene gran atractivo físico y sexual. Partiendo de esto decimos con sustento que los CSS si están cansados, y demuestran su aburrimiento y alejamiento del atractivo erótico con algunas expresiones que rozan lo vulgar (Art Bitch: “lick my art tit and suck my art-hole”), lo estúpidamente misógino (Meeting Paris Hilton: “Fui dónde la perra, la perra estaba caliente...ella vino hacia mi y dijo: ¿te gusta la perra?, perra”) y hasta el sin sentido gramatical como en Fuck Off Is Not The Only Thing You Have To Show, ¿alguien se atreve a traducir esta frase?.
Afortunadamente si logran llamar la atención en el plano musical. Este matriarcado convence con el rock pop de Patins, el pegajoso techno rock de Alala o la notable versión disco de Let`s Make Love And Listen To The Death From Above, su single de presentación. Los feedback y las distorsiones se inoculan muchas veces, con resultados interesantes como en CSS Suxx, donde la retroalimentación de la guitarra distorsionada se mantiene de principio a fin mientras se repite unas setenta veces el título de la canción. Si queremos darnos al desenfreno en las pistas de baile, con esto estamos más que servidos. Si pretendemos tenerlo como disco de cabecera, aquel que te acompañe o motive sentimientos, ¡olvídalo!, esto es sólo para mover los pies. Tu corazón y cerebro deben estar en reposo.
Broken Boy Soldiers
V2 (2006)
Si alguna vez te preguntaste como Jack White arreglaría sus canciones con los White Stripes si tuviera un bajo y una segunda guitarra a la mano, pues aquí no hay muchas sorpresas ni novedades, la mayoría de los arreglos son previsibles dentro del esquema de un cuarteto de percusiones y cuerdas. Pero The Raconteurs es un pequeño monstruo de dos cabezas, y la otra parte del bípedo es Brendan Benson, solista power pop de mediano prestigio, que junto a su paisano White, ambos de Detroit, no sólo comparten las voces y las guitarras –apoyados en bajo y batería por integrantes de The Greenhornes- sino la autoría y la producción, lo que los hace responsables por igual de los goles de media cancha y los penales cometidos.
Steady As She Goes, el single de bienvenida, tiene todo lo que se necesita para engancharte: un intro de base rítmica, un riff cortante y repetitivo, coros simples y pegadizos, y esporádicos solos de guitarra tan minimalistas que los puedes tocar hasta con los pies. Hands trata de mantener la diversión pero se cae rápidamente en sus estribillos faltos de ideas y casi monocordes. Felizmente llega el primer punto alto con la zepelliniana y oscura Broken Boy Soldier, que sale al rescate con sus percusiones a puros platillos y un bajo incisivo que crean un ambiente de angustia inquietante. La sorpresa está en la soberbia Intimate Secretary, cuya producción hace que te quites el sombrero: sonidos superpuestos con guitarras acústicas y eléctricas, loops de teclados, estrofas a dos voces y ciertas partes con voz distorsionada, todo esto muy bien amalgamado, como si detrás de la consola estuviera el mismísimo Phil Spector.
La complaciente Together es lo más rescatable de los temas “suaves”, ya que Yellow Sun y Call It Day son totalmente prescindibles, pretendiendo esta última copiar sin efectividad ciertos coros beatlescos. En Level y Store Bought Bones la nostalgia por el garage queda superada al más puro estilo de los Stripes. Y no cabe duda que guardaron lo mejor para el final, Blue Veins es un descarnado y atrevido blues que termina dándole lo que le faltaba al disco: nervios, pasión y puro sentimiento.
Henry Flores
NEIL YOUNGLiving With War
REPRISE / WEA (2006)
Cuando vio la luz el Pairie Wind (2005), por su naturaleza apacible y nostálgica parecía que su autor por fin encontraba la calma a sus 60 años, percepción que no tomó en cuenta su personalidad alborotadora y a contracorriente. Y es que un alma como la de Neil Young nunca está quieta, sobre todo en tiempos de guerras e injusticias. Por eso cuando nadie se lo esperaba, en sólo seis días grabó esta nueva placa que etiquetó como metal-folk de protesta.
El disco está lleno de versos directos y reflexivos, corrosivos y pacíficos, de unidad y contestatarios, con denuncias y muchas ganas de sacar ronchas. Para protestar con rabia y reflexión, Young recurrió a los sonidos de su mejor época con Crazy Horse, al sonido básico de guitarra , bajo y batería, a aquellos riffs sucios que apadrinaron al grunge. El resultado: un brillante, perturbador y emotivo álbum de protesta con sabor a garage, algunos coros gospel y pinceladas muy oportunas de vientos de trompeta.
Aquí se habla de cuatro principales cuestiones. La primera es que vivimos en guerra, sufrimos y no hay motivos válidos para pelear. En After The Garden no necesitamos de hombres malos, de batallas apestosas, de cortes militares ni de botas brillantes. Living With War con su melancólica trompeta admite que vivimos en conflicto, incluso en nuestros corazones, pero hacemos votos sagrados de nunca volver a “matar” recordando la paz. La rabiosa y convincente The Restless Consumer proclama que no queremos más féretros cubiertos con banderas, el “no necesitamos más mentiras” se escucha a cada rato. ¡Es hora de actuar!, ya que por más maldita Jihad que haya, el odio no negocia con Dios. Shock And Wave, Families y Flags of Freedon siguen la misma línea, mostrando el dolor de perder a seres queridos, niños temerosos, la añoranza del soldado por regresar a casa y el deseo de ver flamear las verdaderas banderas de libertad.
La segunda cuestión, la más directa e iconoclasta, es el pedido urgente de procesar judicialmente a George W. Bush y hacer que renuncie. Let’s Impeach The President debe ser una de las canciones más radicales y frontales que jamás se hayan escrito en contra de una autoridad y para eso Neil no sólo le cuestiona su horripilante actitud falsa, bélica y de omnipotencia, sino que además le saca los trapitos sucios en su propia casa cuando menciona su falta de interés con las víctimas de New Orleans -la mayoría de raza negra- o el manoseo de la religión para conseguir apoyo. Looking For A Leader, con sus potentes riffs y coros elegiacos de fondo, aborda la tercera cuestión, la de buscar un nuevo líder que junte la roja, blanca y azul (bandera yanqui) antes que se conviertan en piedra, que elimine la corrupción y haga fuerte al país.
Finalmente está la esperanza en un mejor futuro y el llamado a vivir en hermandad con el precioso himno gospel America The Beautiful, que nos recuerdan a cultos pentecostales en los que Young perfectamente calzaría como un profeta de estos tiempos.
Henry Flores
viernes, setiembre 08, 2006
Los Fuckin SombrerosSHA LA LA
Fuckin Records (2006)
Los Fuckin están en muy buena forma, acostumbrados a hacer algo diferente en cada disco. En esta tercera placa se animan a rendirle tributo al rock n’ roll blusero y a valerse de él para hacernos pasar un buen rato e incrementar aún más su legión de sombreros y sombreretes. Grabado en directo durante tres días y producido de manera independiente, no han escatimado esfuerzos y recursos para darnos un buen producto a nivel musical y en el aspecto visual del empaque.
Las Gibson y las Fender suenan divertidas y pegadizas en Predicador y Sha La La, y bien acopladas en Fuckin Twist y Corina. El relajo y la diversión se hacen notorios en las rollingstonianas 40 días y Vivimos en tiempos extraños. La base rítmica es una fiesta, se nota un mejor desenvolvimiento en las voces, incluso se animan a cantar en inglés (Always On My Mind, Lyin), y las baladas como Impro # 1 y Tarde o Temprano sirven como una especie de descanso para la contemplación.
Mención aparte merece el arte del booklet, la portada es como un periódico mural lleno de muchísimas fotos en blanco y negro, y en el interior las letras escritas a mano se mezclan caóticamente con diversas tomas de la banda. Parece que los Fuckin se han divertido bastante, muy frescos y desinhibidos musicalmente, pero no creo que este sea su mejor álbum, sino la continuación de un buen trabajo realizado hasta la fecha.
Shenike y La Sonora del Amparo Prodigioso
PROCESIÓN
SPONGUE (2005)
La Sonora del Amparo Prodigioso, cuyo nombre rimbombante parece haber salido de algún viaje sicodélico con ayahuasca, debutó hace diez años con Extraños Parajes de Orín (1996). Rápidamente se ganaron el reconocimiento junto a Los Mojarras y Kamuflaje como una de las propuestas más innovadoras y sorprendentes del Agustino, distrito limeño variopinto que parió al ya clásico festival Agustirock. Pero la inactividad ha sido muy larga -en parte por la estadía de su líder Juan Camargo, alías “Shenike”, en tierras europeas-, los recuerdos se vuelven difusos, el casette comienza a podrirse, y de repente, cual hijos pródigos, los acogemos después de muchas lunas con esta segunda producción que es todo un debut, deseando de corazón una larga discografía y el despertar de otras bandas frente a tamaña pateada de trasero.
Shenike y compañía continúan fusionando sin complejo alguno la música de sus padres, inmigrantes andinos, con sonidos urbanos y anglosajones. Procesión (Pachamama Maqasqa) es apenas una longitud de onda de todo el espectro sonoro que abarcan, las guitarras en overdrive se mezclan con el huayno, pasando por la chicha, voces en quechua, fusión de pututos con rasgueos punzantes, todo un bacanal sonoro como bienvenida. Caballeros de esquina tiene aires de bolero de cantina y toques punk. Al callejón rumbando es un ejemplo notable de fusión: el intro en saya prepara al ska-huayno, luego algunos sonidos grunge y el punto más alto con una sección en hip-hop.
Los vientos aquí juegan un papel fundamental, están en casi todos los surcos y el desempeño de los saxofonistas es magistralmente notable; prestar atención a los adornos de la bella y exótica Karolina. Como en botica seguimos encontrando de todo: coqueteos con el reggae y el hardcore (Restos de aflicción y No hay pasos en la calle), chispazos de salsa y yaraví. También destacan la bellamente ambientada Ashunsjank, la acústica Nave Solitaria y hasta una tierna Je Ne Suis Pas Folle en la que Shenike se luce como chansonnier. Nos quitamos el sombrero y levantamos la copa en honor a buenos discos como este, sobresaliente y enésima prueba de que el rock “made in Perú” es mucho más que bandas de tres acordes con pésimos cantantes.
Henry Flores
*publicado previa edición en DEMO (www.revistademo.tk)
miércoles, agosto 02, 2006
Paul McCartney y la ironía
Con tanta información sobre los Beatles, sería mezquino no reconocer a McCartney como su integrante más innovador. A finales de 1966 creó el concepto del Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, especie de alter ego de los fab four, que los libró de aquella imagen de chicos graciosos con cerquillos y les dio una mayor libertad para la experimentación artística. Durante dichas sesiones de grabación, Paul decidió trabajar sobre una melodía de cabaret, con sabor a vodevil, que compuso a los dieciséis bajo la influencia de su padre, quien en su juventud tuvo una banda que tocaba en los salones de baile de Liverpool. Así que, retomando la figura paterna (Don Jim ya tenía sesenta y cuatro años), compone una descripción hipotética de su vida al llegarle la jubilación.
“Cuando envejezca y pierda mi pelo,dentro de muchos años.
¿Aún me mandarás una tarjeta de San Valentín,una felicitación de cumpleaños
o una botella de vino?
" Mándame una postal, envía unas líneascon tu punto de vista.

Si Linda estuviera viva (víctima del cáncer en 1997), no hay duda que seguiría al lado de su amado Paul, alimentándolo con inspiración y amor, amándose y soportándose incluso hasta bien pasado los cien años. Pero la vida con su ironía tenía otros planes. Luego de enviudar, Sir Macca se casó con Heather Mills, una ex modelo casi treinta años menor, con quien tuvo una hija y una felicidad de más de un lustro, interrumpida por una triste separación de mutuo acuerdo justo en el año de su onomástico número sesenta y cuatro. Aunque no lo quiera y por cosas del destino, McCartney siente en carne propia su añeja frase: “¿Me necesitarás cuando tenga 64 años?”. ¡Ánimo genio!, que esperamos cantar contigo “When I’m EIGHTY FOUR”.
















