miércoles, enero 31, 2007

La enfermedad en la música

EL PANTEÓN ROCKERO DEL SIDA

“Hay que contenernos, pues debemos pensar, que no vale la pena por un polvo mancar” (Obsay, Los Mojarras)

El SIDA es una infame pandemia que ya va cobrando la vida de más de 25 millones de personas, sin contar a los millones de infectados con el virus VIH, que es la que lo causa. El mundo del rock tampoco le es ajeno a este mal. He aquí algunas de sus penosas víctimas:

FREDDIE MERCURY (1946-1991). Cantante, compositor y pianista de la trascendente banda británica Queen. Durante veintiún años recorrió el mundo, coprodujo muchos discos y llenó estadios a diestra y siniestra. Era un showman fantástico y muy carismático, uno de los pocos en conseguir una simbiosis perfecta con su público. En la primavera de 1987 fue diagnosticado con SIDA, lo mantuvo oculto, negándolo a los medios, pero los rumores se acrecentaban a medida que los síntomas se hacían evidentes, como cuando apareció en la película “These Are The Days Of Our Lives” sumamente delgado, demacrado, tratando de ocultar con maquillaje las marcas físicas de su enfermedad. El 24 de noviembre de 1991, Freddie muere de neumonía bronquial debido al SIDA. Un día antes había hecho público su padecimiento, con la esperanza de que muchos se unieran alrededor del mundo en la lucha contra este terrible flagelo.


MIGUEL ABUELO (1946-1988). En 1967 formó Los Abuelos de la Nada, una de las bandas argentinas más exitosas de su país y Sudamérica, que pasaría por algunos recesos y una serie de cambios de integrantes (entre ellos Andrés Calamaro). Era bien sabida su fama de llevar una vida llena de aventuras sexuales y excesos. A fines de febrero de 1988, el grupo tuvo que suspender repentinamente un concierto debido a una alta fiebre que había sufrido Miguel. Estaba enfermo de SIDA y la enfermedad hacía estragos en su cuerpo. Luego de una penosa agonía fallece al mes siguiente. Sus últimos planes habían sido alertar sobre los peligros de su enfermedad y los modos de contagio, lástima que no tuvo tiempo.


FEDERICO MOURA (1951-1988). Cantante y compositor de la banda argentina Virus, muy famosa y vanguardista en los ochentas. En el mejor momento de su carrera, recibió la noticia de estar infectado con el virus VIH. Totalmente desanimado se aleja de los escenarios, manteniendo oculta su enfermedad hasta el último momento. En diciembre de 1988, Moura muere de una insuficiencia cardiorrespiratoria a causa del SIDA.



ALAN MURPHY (1953-1989). Talentoso guitarrista inglés, muy conocido por sus trabajos con Kate Bush, Go West y LEVEL 42. En 1989 Alan tocó en el British Music Fair dónde se hizo evidente que no se encontraba con buena salud. Una tarde de octubre del mismo año, totalmente debilitado por el SIDA, muere de neumonía a los 36 años.


RICKY WILSON (1953-1985). Fue el guitarrista original de la banda norteamericana B-52s, que ayudó a formar en 1976 junto a su hermana Cindy Wilson. Su estilo con la guitarra era depurado y original. Murió a los 32 años por complicaciones relacionadas con el SIDA.



BILLY LYALL (1953-1989). Músico escocés que como tecladista y vocalista integró las bandas Pilot y Bay City Rollers, esta última de gran éxito mundial entre adolescentes en los setentas. Murió a los 36 años a causa del SIDA.

Henry Flores
*publicado previa edición en la revist DEMO (www.revistademo.tk)

lunes, diciembre 11, 2006


SINFONÍAS PARA SENTIRSE ENAMORADO
THE BEACH BOYS
PET SOUNDS

Capitol Records (1966)

En 1965 Brian Wilson se planteaba cómo darle rienda suelta a su nuevo “sonido espiritual blanco”, que florecía producto de sus experimentos en el estudio de grabación, que a estas alturas era su instrumento musical. La respuesta y el impulso que necesitaba le vinieron cuando escuchó el Rubber Soul de los Beatles. Para Brian, las canciones de Paul McCartney fueron siempre su mayor inspiración, al escucharlas sus instintos competitivos fueron despertados al máximo, tomó la idea de considerar al álbum de rock como un todo (ya no una colección de singles) y se comprometió a hacer una obra que fuera perfecta de principio a fin.

Cuando los demás Beach Boys iniciaron su gira por el Japón en Enero de 1966, Wilson aprovechó para quedarse a sus anchas en el estudio y explorar musicalmente su interior. Convocó a Tony Asher como su colaborador en las letras, seleccionó a sus músicos de sesión y comenzó a ensamblar y escribir canciones. No hay duda de que Brian se encontraba en la cúspide de su talento y creatividad, dirigiendo las mezclas en cada toma, buscando el balance perfecto. Trabajaba con cada músico por separado, les enseñaba sus partes y luego los hacía tocar en conjunto hasta llegar a la toma satisfactoria. Al regresar los otros integrantes, fueron al estudio a aprender sus partes vocales para recién grabarlas sobre la deliciosa y perfecta base instrumental que se había creado, dando como resultado un conglomerado de canciones celestiales que nos llevan al paraíso mismo.

El eje temático es el amor, sobre el cual giran los anhelos, los cuestionamientos, la fe y todo un sin fin de sentimientos que hervían dentro de su autor, que luchaban por salir y mostrarse. Los trece temas son únicos y especiales, cada uno una perfecta pieza pop, capaz de tener vida propia en si misma y en conjunto formar un ser portentoso e iluminado. La alegre Wouldn’t It be Nice Together apuesta por la esperanza y el amor consumado en el matrimonio. Las voces perfectas e innovadoras en You Still Believe In Me y God Only Knows nos dan la impresión de que los ángeles han bajado a cantar. La confesional I Just Wasn’t Made For These Times y la pérdida de la inocencia bellamente pintada en Caroline No son interpretadas como si el corazón cantara. Las instrumentales Let’s Go For A While y Pet Sounds muestran orgullosas sus exquisitos arreglos, una alta calidad compositiva y la maestría en su ejecución.

Cuando Pet Sounds vio la luz, muchos no lo comprendieron a cabalidad por ser diferente y lejano de la “fórmula surf” acostumbrada, sólo llegó al puesto diez en Norteamérica y tardó en llegar al oro. Este tibio recibimiento fue diametralmente opuesto a la recepción y el impacto que tuvo en el mundo musical. Productores, ingenieros, artistas y demás personas vinculadas al negocio de la música, quedaron asombrados placenteramente por su resonancia revolucionaria y muchos lo calificaron (aún hasta hoy) como el mejor álbum de la historia del rock. A pesar de los elogios y del puesto dos que ocupó en el Reino Unido, es evidente que estuvo más allá de su tiempo y que iba a cobrar una mayor importancia con el paso de los años (recién en el 2000 llegó al platino). Músicos influenciados de toda la orbe reconocen, respetan y aprecian este legado sinfónico, cuya génesis y gestación estuvo en las ideas, inquietudes, genialidades y conflictos emocionales de un jovencito que sin llegar a la adultez plena asumió una titánica responsabilidad y la cumplió con creces.


Citas:

“En diciembre de 1965 escuché el Rubber Soul de los Beatles y fue definitivamente un cambio para mi. Inmediatamente comencé a componer y a trabajar en las canciones para el Pet Sounds. Canté la mayoría de las canciones porque necesitaba expresar directamente mis sentimientos. Experimenté con sonidos que harían que el oyente se sintiera enamorado.” Brian Wilson

“Nadie es educado musicalmente hasta que ha escuchado el Pet Sounds...es un clásico total, excelente en muchas maneras”.
Paul McCartney

“Sin Pet Sounds, Sgt. Pepper no habría existido… Pepper fue un intento por igualar al Pet Sounds” . George Martin

Henry Flores
*publicado previa edición en la revista DEMO (
www.revistademo.tk)

miércoles, diciembre 06, 2006

COMETS ON FIRE
Avatar
Subpop (2006)

Considerados por los medios de su país como una de las treinta bandas de mejor actuación en vivo en estos momentos, este quinteto norteamericano es conciente que los términos sicodélico y progresivo que les han acuñado, no sólo tienen que ver con canciones épicas, oníricas y lisérgicas, sino además con la búsqueda de la expansión de la conciencia y la experimentación intensa, que conlleva a una libertad artística y personal. A partir de ese conocimiento buscan madurar como artistas y que su público madure con ellos, todos cada vez más expectante por cada nueva entrega discográfica. Un camino poco común a seguir para bandas de este nuevo milenio, tan acostumbradas a la fama efímera y el placer temporal con canciones que son remedos burdos de otras.

Muchos celebraron con entusiasmo su anterior trabajo Blue Cathedral (2004), una pequeña obra maestra de la sicodelia puesta al día para este nuevo milenio. En contraste a lo que muchos esperan, Avatar no es la continuación “predecible” de las estructuras grandilocuentes que te llevan al espacio infinito, aquí ¡oh sorpresa!, hay un reconfortante aterrizaje a la Tierra, con canciones más asequibles, ya sean con estrofas y estribillos o instrumentales, y líneas melódicas a medio tiempo hermosamente trabajadas (Lucy’s Memory), que se contraponen con el sonido de garage y los espasmos zepellinianos (Dogwood Rust) también presentes. Soup Smoke es un instrumental cuasi perfecto, más de ocho minutos de simpleza y virtuosismo de rock básico, sólo bastan las guitarras con las percusiones adecuadas y pequeños arreglos de teclados, para ser trasladados a una especie de danza antigua que por ratos se debate entre una marcha de guerra y una celebración carnavalesca. Y para los que extrañan los viajes ácidos se pueden dar más que satisfechos con The Swallows Eyes, con guitarras por momentos bastardas de Hendrix o de Procul Harum y de los Stooges, y adornos prestados del art noise.

Avatar en la religión Hindú significa la encarnación terrestre de su dios Vishnu. Título bastante adecuado para los Comets, que han dejado por unos momentos los viajes siderales para darnos un aventón y llevarnos a su mundo interior.
Henry Flores
*previa edición en la revista DEMO (
www.revistademo.tk)

CSS
Cansei de Ser Sexi
Subpop(2006)

Los brasileños de CSS o Cansei de Ser Sexi (“Cansado de ser Sexy”) son la primera banda sudamericana en ser fichada por la SubPop -otrora abanderada del grunge-, convirtiéndose en una exótica adquisición, no sólo por su sangre latina y sus cinco féminas (una
de origen asiático) más un tipo afortunado, sino además por su mezcla de rock, disco, techno y chispazos de art noise. Todo esto plagado de versos altamente explícitos, a veces repetitivos y huecos.

Algunos críticos ironizan al decir que CSS “miente” respecto a que están cansados de ser sexy porque la mayoría de sus letras demuestran lo contrario. Dicha aseveración no toma en cuenta el correcto significado de la palabra sexy, que está referida a la persona que tiene gran atractivo físico y sexual. Partiendo de esto decimos con sustento que los CSS si están cansados, y demuestran su aburrimiento y alejamiento del atractivo erótico con algunas expresiones que rozan lo vulgar (Art Bitch: “lick my art tit and suck my art-hole”), lo estúpidamente misógino (Meeting Paris Hilton: “Fui dónde la perra, la perra estaba caliente...ella vino hacia mi y dijo: ¿te gusta la perra?, perra”) y hasta el sin sentido gramatical como en Fuck Off Is Not The Only Thing You Have To Show, ¿alguien se atreve a traducir esta frase?.

Afortunadamente si logran llamar la atención en el plano musical. Este matriarcado convence con el rock pop de Patins, el pegajoso techno rock de Alala o la notable versión disco de Let`s Make Love And Listen To The Death From Above, su single de presentación. Los feedback y las distorsiones se inoculan muchas veces, con resultados interesantes como en CSS Suxx, donde la retroalimentación de la guitarra distorsionada se mantiene de principio a fin mientras se repite unas setenta veces el título de la canción. Si queremos darnos al desenfreno en las pistas de baile, con esto estamos más que servidos. Si pretendemos tenerlo como disco de cabecera, aquel que te acompañe o motive sentimientos, ¡olvídalo!, esto es sólo para mover los pies. Tu corazón y cerebro deben estar en reposo.
Henry Flores
*publicada previa edición en la revista DEMO (www.revistademo.tk)

THE RACONTEURS
Broken Boy Soldiers
V2 (2006)

Si alguna vez te preguntaste como Jack White arreglaría sus canciones con los White Stripes si tuviera un bajo y una segunda guitarra a la mano, pues aquí no hay muchas sorpresas ni novedades, la mayoría de los arreglos son previsibles dentro del esquema de un cuarteto de percusiones y cuerdas. Pero The Raconteurs es un pequeño monstruo de dos cabezas, y la otra parte del bípedo es Brendan Benson, solista power pop de mediano prestigio, que junto a su paisano White, ambos de Detroit, no sólo comparten las voces y las guitarras –apoyados en bajo y batería por integrantes de The Greenhornes- sino la autoría y la producción, lo que los hace responsables por igual de los goles de media cancha y los penales cometidos.

Steady As She Goes, el single de bienvenida, tiene todo lo que se necesita para engancharte: un intro de base rítmica, un riff cortante y repetitivo, coros simples y pegadizos, y esporádicos solos de guitarra tan minimalistas que los puedes tocar hasta con los pies. Hands trata de mantener la diversión pero se cae rápidamente en sus estribillos faltos de ideas y casi monocordes. Felizmente llega el primer punto alto con la zepelliniana y oscura Broken Boy Soldier, que sale al rescate con sus percusiones a puros platillos y un bajo incisivo que crean un ambiente de angustia inquietante. La sorpresa está en la soberbia Intimate Secretary, cuya producción hace que te quites el sombrero: sonidos superpuestos con guitarras acústicas y eléctricas, loops de teclados, estrofas a dos voces y ciertas partes con voz distorsionada, todo esto muy bien amalgamado, como si detrás de la consola estuviera el mismísimo Phil Spector.

La complaciente Together es lo más rescatable de los temas “suaves”, ya que Yellow Sun y Call It Day son totalmente prescindibles, pretendiendo esta última copiar sin efectividad ciertos coros beatlescos. En Level y Store Bought Bones la nostalgia por el garage queda superada al más puro estilo de los Stripes. Y no cabe duda que guardaron lo mejor para el final, Blue Veins es un descarnado y atrevido blues que termina dándole lo que le faltaba al disco: nervios, pasión y puro sentimiento.
Henry Flores
*Publicado previa edición en la revista DEMO (www.revistademo.tk)

NEIL YOUNG
Living With War
REPRISE / WEA (2006)


Cuando vio la luz el Pairie Wind (2005), por su naturaleza apacible y nostálgica parecía que su autor por fin encontraba la calma a sus 60 años, percepción que no tomó en cuenta su personalidad alborotadora y a contracorriente. Y es que un alma como la de Neil Young nunca está quieta, sobre todo en tiempos de guerras e injusticias. Por eso cuando nadie se lo esperaba, en sólo seis días grabó esta nueva placa que etiquetó como metal-folk de protesta.

El disco está lleno de versos directos y reflexivos, corrosivos y pacíficos, de unidad y contestatarios, con denuncias y muchas ganas de sacar ronchas. Para protestar con rabia y reflexión, Young recurrió a los sonidos de su mejor época con Crazy Horse, al sonido básico de guitarra , bajo y batería, a aquellos riffs sucios que apadrinaron al grunge. El resultado: un brillante, perturbador y emotivo álbum de protesta con sabor a garage, algunos coros gospel y pinceladas muy oportunas de vientos de trompeta.

Aquí se habla de cuatro principales cuestiones. La primera es que vivimos en guerra, sufrimos y no hay motivos válidos para pelear. En After The Garden no necesitamos de hombres malos, de batallas apestosas, de cortes militares ni de botas brillantes. Living With War con su melancólica trompeta admite que vivimos en conflicto, incluso en nuestros corazones, pero hacemos votos sagrados de nunca volver a “matar” recordando la paz. La rabiosa y convincente The Restless Consumer proclama que no queremos más féretros cubiertos con banderas, el “no necesitamos más mentiras” se escucha a cada rato. ¡Es hora de actuar!, ya que por más maldita Jihad que haya, el odio no negocia con Dios. Shock And Wave, Families y Flags of Freedon siguen la misma línea, mostrando el dolor de perder a seres queridos, niños temerosos, la añoranza del soldado por regresar a casa y el deseo de ver flamear las verdaderas banderas de libertad.

La segunda cuestión, la más directa e iconoclasta, es el pedido urgente de procesar judicialmente a George W. Bush y hacer que renuncie. Let’s Impeach The President debe ser una de las canciones más radicales y frontales que jamás se hayan escrito en contra de una autoridad y para eso Neil no sólo le cuestiona su horripilante actitud falsa, bélica y de omnipotencia, sino que además le saca los trapitos sucios en su propia casa cuando menciona su falta de interés con las víctimas de New Orleans -la mayoría de raza negra- o el manoseo de la religión para conseguir apoyo. Looking For A Leader, con sus potentes riffs y coros elegiacos de fondo, aborda la tercera cuestión, la de buscar un nuevo líder que junte la roja, blanca y azul (bandera yanqui) antes que se conviertan en piedra, que elimine la corrupción y haga fuerte al país.

Finalmente está la esperanza en un mejor futuro y el llamado a vivir en hermandad con el precioso himno gospel America The Beautiful, que nos recuerdan a cultos pentecostales en los que Young perfectamente calzaría como un profeta de estos tiempos.
Henry Flores
*publicado previa edición en la revista DEMO (www.revistademo.tk)

viernes, setiembre 08, 2006

ROCKEROS PERUANOS DE EXPORTACIÓN
A continuación los comentarios sobre los últimos albumes de dos de las mejores bandas de rock PERUANO que hay en estos momentos.
Los Fuckin Sombreros
SHA LA LA
Fuckin Records (2006)

Los Fuckin están en muy buena forma, acostumbrados a hacer algo diferente en cada disco. En esta tercera placa se animan a rendirle tributo al rock n’ roll blusero y a valerse de él para hacernos pasar un buen rato e incrementar aún más su legión de sombreros y sombreretes. Grabado en directo durante tres días y producido de manera independiente, no han escatimado esfuerzos y recursos para darnos un buen producto a nivel musical y en el aspecto visual del empaque.

Las Gibson y las Fender suenan divertidas y pegadizas en Predicador y Sha La La, y bien acopladas en Fuckin Twist y Corina. El relajo y la diversión se hacen notorios en las rollingstonianas 40 días y Vivimos en tiempos extraños. La base rítmica es una fiesta, se nota un mejor desenvolvimiento en las voces, incluso se animan a cantar en inglés (Always On My Mind, Lyin), y las baladas como Impro # 1 y Tarde o Temprano sirven como una especie de descanso para la contemplación.

Mención aparte merece el arte del booklet, la portada es como un periódico mural lleno de muchísimas fotos en blanco y negro, y en el interior las letras escritas a mano se mezclan caóticamente con diversas tomas de la banda. Parece que los Fuckin se han divertido bastante, muy frescos y desinhibidos musicalmente, pero no creo que este sea su mejor álbum, sino la continuación de un buen trabajo realizado hasta la fecha.

Shenike y La Sonora del Amparo Prodigioso
PROCESIÓN

SPONGUE (2005)

La Sonora del Amparo Prodigioso, cuyo nombre rimbombante parece haber salido de algún viaje sicodélico con ayahuasca, debutó hace diez años con Extraños Parajes de Orín (1996). Rápidamente se ganaron el reconocimiento junto a Los Mojarras y Kamuflaje como una de las propuestas más innovadoras y sorprendentes del Agustino, distrito limeño variopinto que parió al ya clásico festival Agustirock. Pero la inactividad ha sido muy larga -en parte por la estadía de su líder Juan Camargo, alías “Shenike”, en tierras europeas-, los recuerdos se vuelven difusos, el casette comienza a podrirse, y de repente, cual hijos pródigos, los acogemos después de muchas lunas con esta segunda producción que es todo un debut, deseando de corazón una larga discografía y el despertar de otras bandas frente a tamaña pateada de trasero.

Shenike y compañía continúan fusionando sin complejo alguno la música de sus padres, inmigrantes andinos, con sonidos urbanos y anglosajones. Procesión (Pachamama Maqasqa) es apenas una longitud de onda de todo el espectro sonoro que abarcan, las guitarras en overdrive se mezclan con el huayno, pasando por la chicha, voces en quechua, fusión de pututos con rasgueos punzantes, todo un bacanal sonoro como bienvenida. Caballeros de esquina tiene aires de bolero de cantina y toques punk. Al callejón rumbando es un ejemplo notable de fusión: el intro en saya prepara al ska-huayno, luego algunos sonidos grunge y el punto más alto con una sección en hip-hop.


Los vientos aquí juegan un papel fundamental, están en casi todos los surcos y el desempeño de los saxofonistas es magistralmente notable; prestar atención a los adornos de la bella y exótica Karolina. Como en botica seguimos encontrando de todo: coqueteos con el reggae y el hardcore (Restos de aflicción y No hay pasos en la calle), chispazos de salsa y yaraví. También destacan la bellamente ambientada Ashunsjank, la acústica Nave Solitaria y hasta una tierna Je Ne Suis Pas Folle en la que Shenike se luce como chansonnier. Nos quitamos el sombrero y levantamos la copa en honor a buenos discos como este, sobresaliente y enésima prueba de que el rock “made in Perú” es mucho más que bandas de tres acordes con pésimos cantantes.

Henry Flores

*publicado previa edición en DEMO (www.revistademo.tk)

miércoles, agosto 02, 2006

Paul McCartney y la ironía

de su “When I’m Sixty Four”
A mediados de junio Sir Paul cumplió 64 años, motivo para darle una mirada a aquel tema que compuso siendo un adolescente, en la que retrató su “posible” vida al llegar a la edad de la jubilación.

Con tanta información sobre los Beatles, sería mezquino no reconocer a McCartney como su integrante más innovador. A finales de 1966 creó el concepto del Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, especie de alter ego de los fab four, que los libró de aquella imagen de chicos graciosos con cerquillos y les dio una mayor libertad para la experimentación artística. Durante dichas sesiones de grabación, Paul decidió trabajar sobre una melodía de cabaret, con sabor a vodevil, que compuso a los dieciséis bajo la influencia de su padre, quien en su juventud tuvo una banda que tocaba en los salones de baile de Liverpool. Así que, retomando la figura paterna (Don Jim ya tenía sesenta y cuatro años), compone una descripción hipotética de su vida al llegarle la jubilación.

“Cuando envejezca y pierda mi pelo,dentro de muchos años.

¿Aún me mandarás una tarjeta de San Valentín,una felicitación de cumpleaños

o una botella de vino?

Si he salido hasta las tres menos cuarto¿me cerrarás la puerta?
Tu también serás más viejaY si dices la palabra, podría quedarme contigo.”
Con ironía se pinta una relación de pareja de ancianos, en la que está a prueba el amor frente al paso del tiempo y la pérdida de la lozanía. Dónde los recuerdos y la costumbre a veces son suficientes para mantenerse unidos.
“Podría resultar de utilidad arreglando un fusible
cuando se te apaguen las luces.
Tu puedes hacer un suéter junto a la chimenea,
los domingos por la mañana ir a dar una vuelta.
Arreglando el jardín, quitando las hierbas¿quién podría pedir más?"
Muchos desubicados piensan que los ancianos ya no aportan a la sociedad. El autor se vale de esto para retratar la vida de los jubilados, condenados a labores domésticas o a trabajos no muy “productivos”, una etapa en la que aparentemente ya no hay sueños sino adormecimiento. El mismo McCartney se encargó de mandar al diablo semejantes prejuicios seniles con su aclamado Chaos And Creation In The Backyard (2005), que lo mostró en muy buen estado creativo.
"Cada verano podemos alquilar una casa de campo en la Isla de Wight,
si no es demasiado caro. Deberemos ahorrar.
Tus nietos sobre tus rodillas, Vera, Chuck y Dave.”

Vera, Chuck y Dave son tres nombres muy característicos de la clase baja inglesa, y combinados suenan graciosos a los oídos británicos. Al respecto Paul dijo: “When I’m Sixty Four, me parecía una linda melodía pero demasiada “vodevilesca”, así que debí agregarle algunas líneas para suavizarla y además le di un giro decididamente irónico. “¿Aún me necesitarás?”, es una canción de amor, ¿Seguirás cuidándome?, muy bien, pero “¿Aún me alimentarás?”. Tiene que ver con el humor de los Goons. Es decir, ¡imagina tener tres hijos llamados Vera, Chuck y Dave!, ahí estuve muy irónico y para mí ese es el atractivo de la canción”

" Mándame una postal, envía unas líneascon tu punto de vista.
Indica de manera precisa lo que quieres decir, tuyo sinceramente, echándome a perder.
Dame tu respuesta, rellena un formulario, mía para siempre.
¿Me necesitarás, me alimentaráscuando tenga 64 años?


Si Linda estuviera viva (víctima del cáncer en 1997), no hay duda que seguiría al lado de su amado Paul, alimentándolo con inspiración y amor, amándose y soportándose incluso hasta bien pasado los cien años. Pero la vida con su ironía tenía otros planes. Luego de enviudar, Sir Macca se casó con Heather Mills, una ex modelo casi treinta años menor, con quien tuvo una hija y una felicidad de más de un lustro, interrumpida por una triste separación de mutuo acuerdo justo en el año de su onomástico número sesenta y cuatro. Aunque no lo quiera y por cosas del destino, McCartney siente en carne propia su añeja frase: “¿Me necesitarás cuando tenga 64 años?”. ¡Ánimo genio!, que esperamos cantar contigo “When I’m EIGHTY FOUR”.

HENRY FLORES
* letra de "When I'm sixty four" en :

* publicado previa edición en la revista demo (www.revistademo.tk)

martes, julio 18, 2006

RED HOT CHILI PEPPERS
STADIUM ARCADIUM
Warner Bros. (2006)

¿Obra monumental y maestra? ¿El mejor álbum de estos tíos de California? ¿Una colección de Greatest Hits? No pues, tampoco es para tanto. Aunque cierta prensa española se ha ido al otro extremo y lo ha calificado como uno de los peores del año. Yo aquí encuentro muchas -por no decir demasiadas- canciones de diversos estilos que han explorado los Peppers en su larga trayectoria de más de dos décadas, desde el rap-funky más pegadizo y potente hasta las baladas acogedoras y algo almibaradas. ¿Acaso una especie de revisionismo musical?, podría ser, pero se siente un tufillo pretencioso en todo esto que de alguna manera está relacionado con el éxito de ventas del disco, liderando por primera vez la lista de los más vendidos de su país en la semana de su lanzamiento.

Grabado en el 2005 durante más de nueve meses y producido -por enésima vez- por Rick Rubin, lo que al principio iba a ser una trilogía de álbumes lanzados cada medio año, terminó condensándose a 28 canciones en un álbum doble dividido en Júpiter y Marte. En el primer planeta, Dani California, el single, es un tema pop amigable –a lo By The Way o Californication-, este éxito también fue su cruz cuando se les acusó de plagio al compararlo con la necrófila Mary Jane’s Last Dance de Tom Petty. Snow (Hey Oh), Stadium Arcadium y Hey siguen la misma dirección de Dani y las baladas como Strip My Mind o Slow Cheetah encuentran a Kiedis en muy buena forma vocal acompañado por los cálidos falsetes de Frusciante, este último junto al enorme trabajo en guitarras nos demuestra que es el cerebro de las melodías y los círculos armónicos en los Peppers. En los temas funky como Charlie o Hump De Bump, las frenéticas líneas de bajo de Flea se balancean tan bien con las percusiones de Chad que no me imagino a uno de ellos desertando de la banda sin causar un terrible e irreparable handi-cap.

Marte es más de lo mismo, no hay duda que tienen un doctorado con honores en estos ritmos y estilos. La semiacústica Desecration Smile es de lo mejorcito en voces, la cadenciosa Tell Me Baby nos hace mover el esqueleto sobre todo en las partes rapeadas. Hard To Concentrate sorprende, al menos para los andinos, con sus momentáneos solos de guitarra que se parecen al ¡huayno tocado con arpa!. La soberbia y excitante Readymade con ese intro vitamínico de bajo y sus guitarras furiosas nos recuerda que ellos cimentaron desde sus inicios las bases para lo que después harían bandas como Rage Against The Machine.
El resto de canciones continúa con esta antología de estilos, todas hechas para gustar y entretener, pero son tantas que de repente comienzas a recordar aquel famoso dicho que todo en exceso hace daño, no sé si a los oídos (difícil resistir la tentación de maximizar decibeles) pero si a tu gusto por la banda. No olvidemos que a veces lo mejor viene en frasco pequeño.
HENRY FLORES
*publicado previa edición en la revista DEMO (www.revistademo.tk)

lunes, julio 17, 2006


ATERCIOPELADOS
EL DORADO (SONY BMG 1994)

EL BOLERO DE UNA FLORECITA ROCKERA

Casi a mediados de la década pasada el rock latinoamericano comenzó a adquirir un protagonismo y sobre todo un prestigio a escala mundial, cuyo pico creativo y sorprendente fueron los Café Tacuba de México con su aclamado Re (1994). Los ojos y oídos del mundo prestaron atención a las nuevas bandas de esta parte del continente americano, bandas hermanadas no solo por el idioma sino por historias comunes de colonizaciones y sometimientos, de pobreza y problemas sociales, pero también de esperanza, de luchas frontales frente a las crisis, de alegría latina y sobre todo de un inmenso amor por la música folclórica y el rock.

En el país de la cumbia, las arepas y el sancocho, emergió de repente un cuarteto de Bogotá que se hacían llamar Aterciopelados, grupo musical que mezclaba ritmos tan disímiles como la ranchera, la cumbia, el bolero, la guaracha, el reggae, el flamenco, el pop y el punk. Parece descabellado intentar amalgamar todos estos estilos sin correr el riesgo de que el tiro se salga por la culata , pero esta banda salió airosa , llegando incluso a hacer de este sonido su propia patente.

Formados en 1992 bajo la batuta del núcleo creativo Andrea Echeverri(voz, guitarra) - Héctor Buitrago(bajo, coros), debutan al año siguiente con Con el Corazón En la Mano, convirtiéndose en el grupo revelación de su tierra natal. Lo que les sirvió para que la Sony International los fichará para su siguiente placa El Dorado, dando el salto a la tan ansiada internacionalización.


En El Dorado, Echeverri y Buitrago supieron sacarle provecho no sólo a su afinidad musical y creativa, sino también a la riqueza de su relación sentimental. La mayor parte de las canciones tratan de relaciones amorosas tortuosas, de amores platónicos y malsanos, de infidelidades, peleas y reconciliaciones, con manifiestos feministas frente a un machismo latino y viceversa. Sin ningún complejo Andrea sabe ponerse en los zapatos tanto de los hombres como de las mujeres, su éxito Bolero Falaz-cuyo tópico es la infidelidad puesta al descubierto- es una inmejorable muestra de ello: tenemos al desgraciado (“Buscas en mi bolsillo pruebas de otro cariño, pelos en la solapa, esta sonrisa me delata. Labial en la camisa, mi coartada esta hecha trizas, estoy en evidencia, engañar tiene su ciencia”) y a la engañada (“Lo siento en tus manos, tus caricias me han robado, lo huelo en tu boca, esos besos ya son de otra. ¿Quién será esa infame que no deja que yo te ame?, si yo la encontrara le partiría esa cara”).

Florecita rockera sirve de anfitrión y sin titubear nos muestra el algoritmo y el buen nivel para crear canciones de pop rock fusión: las estrofas pop se ven de pronto avasalladas por el punk más visceral en los coros para luego seducirnos con reggae. Similar fórmula en De Tripas Corazón y No futuro, donde el punk también está en los estribillos pero la segunda sorprende más por sus estrofas en estilo flamenco. Y en Pilas un inicio atronador con batería y guitarra nos toma por asalto con ésta breve pero cáustica inoculación de hardcore.

En esta producción abundan las canciones para todos los gustos: Candela y Colombia Conexión con sus percusiones latinas, lo más pop en Sueños del 95, El Diablo y Si No Se Pudo Pues No Se Pudo y hasta un acercamiento a la ranchera en La Estaca. Los videos de Bolero Falaz y Florecita Rockera se pasaban frecuentemente por varias estaciones internacionales, esta mediatización los llevó a hacer su primera gira latinoamericana en el 95, cosechando buenas críticas en nuestro país y ganándose el aprecio de la prensa especializada debido al carisma de Echeverri y su belleza no convencional.

HENRY FLORES
*publicado previa edición en la revista DEMO (www.revistademo.tk)